El virus Coxsackie, conocido por causar la enfermedad mano-pie-boca en niños, también puede afectar a los adultos. Aunque suele ser leve, puede provocar fiebre, ampollas y malestar general. La buena higiene y el lavado frecuente de manos son claves para prevenir su contagio. ¡Cuídate, sin importar tu edad!