Durante los próximos días, y de acuerdo con los pronósticos de la Comisión Nacional del Agua y la Comisión Nacional Forestal, se enfrentarán condiciones climáticas adversas que incrementan el riesgo de incendios forestales de rápida propagación y difícil control.
Un incendio no solo consume vegetación; también destruye hábitats, afecta la calidad del aire y pone en riesgo la salud. Lo que inicia como una quema agrícola puede salirse de control en minutos y causar daños irreversibles.
Por ello, es indispensable actuar con responsabilidad. Cuidar el entorno es una tarea compartida, la prevención es la mejor herramienta para evitar pérdidas.
¡Por una Ciudad Segura!





