Gracias por las horas de ensayo, por la constancia en cada paso, por mantener la frente en alto y por representar con orgullo la esencia de Tlaxiaco. Su disciplina, su tenacidad y su carácter hicieron que nuestra historia, cultura e identidad estuviera presente.
Gracias por llevar el nombre de Tlaxiaco con dignidad.
¡Que viva Oaxaca!
¡Que viva la Guelaguetza!
¡Que viva Tlaxiaco!





