Hoy, la Rotonda de las Azucenas fue el escenario donde la delegación de Sones y Jarabes de Tlaxiaco hizo vibrar el cierre de la máxima fiesta de las y los oaxaqueños. Desde las primeras notas de la Canción Mixteca, la nostalgia y el orgullo se apoderaron del corazón de las y los asistentes.
Con cada paso y cada acorde hicieron hablar a la memoria. Y cuando el momento puso a prueba el escenario, respondieron con la templanza del pueblo mixteco y la fuerza del corazón tlaxiaqueño, dejando una huella imborrable en esta Guelaguetza 2026.











































