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La Heroica Ciudad de Tlaxiaco fue fundada aproximadamente en el año 900 antes de Cristo, se desarrolló básicamente a orillas del Rio Yutatoto, para pasarse a finales del siglo XV al actual barrio de San Pedro. En el primer tercio del siglo XVI con la llegada de los españoles, inicia la evangelización construyendo su primera ermita en el actual panteón municipal, hoy Barrio San Pedro. Debido a que por equivocación del destino de las imágenes religiosas entre la Virgen de la Asunción que iba para San Pedro y San Pablo Teposcolula y San Pedro que iba para Tlaxiaco, los frailes dominicos tuvieron que construir un nuevo templo para la Virgen de la Asunción, siendo este construido donde actualmente se encuentra el centro de la población. Lugar que fue poblado como el centro comercial principal de la región, y centro del pueblo de Tlaxiaco a mediados del siglo XVIII.

Desde ese tiempo, el centro del pueblo de Tlaxiaco fue el lugar más importante de los Tlaxiaqueños, en el siglo XVIII era el centro comercial de la mixteca alta dedicado a la grana cochinilla, que dio gran riqueza en ese siglo al pueblo Oaxaqueño. Cuando inicia la etapa insurgente, en 1813, es donde llega José María Morelos y Pavón, en su paso al puerto de Acapulco, hospedándose en el portal poniente, ahí descansan los del ejército insurgente y Morelos da a conocer al pueblo Tlaxiaqueño sus ideales de libertad, el pueblo se reúne en esta hoy llamada Plaza de la Constitución y se unen al ejército insurgente. En plena guerra por la independencia de nuestro país, este centro Tlaxiaqueño sufre saqueos y muerte cuando el ejercito realista toma el centro del poblado, dejando insurgente y pobladores muertos en sus calles en la toma del cerro encantado. También en esta plaza el pueblo de Tlaxiaco se reúne para decidir ayudar a los cubanos económicamente para luchar por su independencia. Es también esta plaza donde el pueblo Tlaxiaqueño se reúne nuevamente ahora para apoyar a los mexicanos que iban a luchar al norte del país para evitar que Texas se anexara a los estados unidos. Es esta plaza donde los pobladores se reúnen para enlistarse al ejército mexicano que ahora se defenderá de la intervención norteamericana. Cuando vienen los nuevos aires republicanos, Tlaxiaco es el primer pueblo en tomar dichos ideales, y por esta razón es conocida como la ciudad de los mártires de la reforma.

Cuando Porfirio Díaz es herido cerca de la costa Oaxaqueña, Don Benito Juárez solicita ayuda a los pobladores del centro Tlaxiaqueño, y es enviado el doctor Calderón, con medicinas de la botica de dicho centro para ayudar a Porfirio Díaz, quien recibía su primera herida de batalla. Porfirio Díaz al llegar a Tlaxiaco fue atendido por el médico del centro y curado de sus heridas. Pocos años después, también en las calles del centro de Tlaxiaco se llevan a cabo batallas entre el ejército francés, el ejército imperial y los republicanos bajo las órdenes del General Díaz.

Debido al auge económico que desarrolla Tlaxiaco en el segundo medio del siglo XIX, Tlaxiaco llego a ser considerado la segunda en importancia después de la ciudad de Oaxaca, llegándose a conocer en este auge del porfiriato como el “Paris Chiquito”. Auge económico que lo mantuvo hasta el periodo de la revolución mexicana. En el porfiriato sobresale el padre del periodismo moderno, Don Rafael Reyes Espíndola, quien vivía en el lado norte de la plaza de la constitución.

En las calles de Tlaxiaco caminaron: Morelos, Porfirio Díaz, Benito Juárez, Rafael Reyes Espíndola, José Inés Dávila, Rufino Tamayo, José Vasconcelos, Lázaro Cárdenas, y muchos más. Debido al periodo revolucionario, el gobernador Oaxaqueño José Inés Dávila, ante la llegada de carrancistas a la capital Oaxaqueña, huye hacia la Heroica Ciudad de Tlaxiaco, donde instala los poderes del estado, despachando el gobernador en el lado norte de la actual “Plaza de la Constitución”.

Ante la persecución que le dan los carrancistas al gobernador Dávila, estos atacan Tlaxiaco y es completamente saqueado el sábado 12 de agosto de 1916, marcando el declive total de este importante centro comercial, es saqueado posteriormente en otras dos ocasiones.

En Tlaxiaco en el año de 1937, encuentran eco los ideales del general Lázaro Cárdenas, dando grandes frutos a sus planes nacionales de desarrollo, el general Cárdenas visita en diversas ocasiones el centro Tlaxiaqueño y sus pueblos aledaños, razón por la cual se conoce como “La Mixteca de Cárdenas”.

En 1947 en la Plaza de la Constitución se construye el actual símbolo de los Tlaxiaqueños, el reloj público municipal, que representa la unión y progreso del pueblo Tlaxiaqueño por esforzarse a volver a recuperar su esplendor de antaño.

La Heroica Ciudad de Tlaxiaco se caracteriza por la riqueza arquitectónica que en ella encontramos y que en la actualidad tiene un total de 103 inmuebles catalogados por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH)dentro de los cuales enmarcan las edificaciones más importantes por las diferentes características en su construcción, así mismo están catalogados los monumentos más

importantes como son: la Iglesia, el reloj público, plazuelas y construcciones arquitectónicamente antiguas. La Plaza de Armas en la que se ubica el reloj público de Tlaxiaco es uno de los monumentos más representativos de Tlaxiaco y uno de los emblemas de identidad de los Tlaxiaqueños.

Un dato curioso es que Tlaxiaco fue conocido también como Ciudad de los Mártires de la Reforma, al ser asesinados varios partidarios de la reforma en el Barrio de San Pedro, con lo que se reconoce a Tlaxiaco como tres veces heroica.

 

 

“EL PARIS CHIQUITO”

(fotografías)


Tlaxiaco es conocida de esta forma también, ya que durante “El Porfiriato”, Tlaxiaco floreció y tuvo su auge a finales del siglo XIX, particularmente en el ámbito económico con la llegada del “Banco Oriental de México”, además de las industrias comerciales como la de la fábrica de cigarros “La República”, la producción en los talleres artesanales que tenían, se producían diversos artículos como: sombreros de lana, jabones, sarapes y zapatos, entre otros productos. Este florecimiento favoreció la posición de Tlaxiaco como un centro económico, político, social, cultural y fue muy reconocido por la excelente calidad de sus productos, al grado que eran reconocidos en otros lugares por su prestigio, fue por ello que recibieron estos artesanos una invitación muy importante para que participaran con una muestra de estos, en una feria en la Ciudad de la Moda, en París en el año de 1888, a la cual asistieron y tuvieron muchísimo éxito por su belleza y calidad, siendo esta experiencia un gran detonante en Tlaxiaco.


Al regresar, los expositores del viaje contagiaron la euforia de la cultura y la moda parisina a sus paisanos y así la llegada de diferentes personalidades que impulsaron la arquitectura, moda y costumbres europeas, particularmente francesas. De este modo, las familias pudientes comenzaron a adoptar costumbres francesas, así como artículos como pianos, ropa, perfumes, mobiliario y decoración, obras literarias y de teatro originarias de Francia, siendo por esto que surge el mote de “El París Chiquito”, apodo que se preserva hasta el día de hoy entre sus habitantes.

La decadencia de Tlaxiaco, empieza a raíz de la revolución: los tremendos saqueos de que fue víctima, hicieron huir a muchas familias que emigraron a la ciudad de México y Puebla. Familias que eran dueñas de industrias, centros de trabajo en la cabecera o en el campo. Las tierras se abandonaron. El golpe final para “la perla de los mixtecos”, fue la apertura del camino que entroncaba con la carretera panamericana.